miércoles, 20 de julio de 2016

Historia de Europa en 3 minutos

Os dejo un vídeo de como cambió Europa en más de 6.000 años de Historia resumidos en 3 minutos. Espero que os guste.



martes, 19 de julio de 2016

Himnos nacionales

Los himnos nacionales son los acordes que llegan a conmover a muchas personas cuando oyen el de su propio país. Con las celebraciones deportivas escuchamos muchos de estas sintonías. Algunos con letra y otros sin ella, a continuación varios de los himnos más conocidos del mundo.


"The Star-Spangled Banner"

(Estados Unidos de América)





"La Marseillaise"

(Francia)






"God save the Queen"

(Reino Unido)




"Il canto degli Italiani"

(Italia)






"Deutschland über alles"

(Alemania)






"A Portuguesa"

(Portugal)





"Hino Nacional do Brasil"

(Brasil)





"Himno Nacional Argentino"

(Argentina)





"Marcha Real"

(España)



lunes, 18 de julio de 2016

Hello to all the children of the world


Canción para trabajar la igualdad independientemente del sexo, raza o religión. Especialmente indicada para actividades de valores del Día de la Paz




domingo, 17 de julio de 2016

Por qué es importante que los niños escriban a mano en un mundo de teclados

Los expertos creen que escribir a mano puede ayudar a los niños a prestar atención al lenguaje escrito



Los niños empiezan a usar móviles a una edad cada vez más temprana.

Los niños empiezan a usar móviles a una edad cada vez más temprana.


Existe una tendencia a infravalorar la escritura manual como una habilidad innecesaria, a pesar de que los especialistas han advertido de que aprender a escribir puede ser la clave para, en fin, aprender a escribir.

Más allá de la conexión emocional que los adultos podamos sentir con la manera en que nosotros aprendimos a hacerlo, hay un volumen cada vez mayor de estudios sobre lo que un cerebro que se está desarrollando con normalidad aprende mientras forma letras en la página, tanto en letra de molde o manuscrita como en cursiva. En un artículo publicado este año en el Journal of Learning Disabilities, los investigadores analizaban la manera en que el lenguaje oral y el escrito se relacionan con la atención y con las denominadas aptitudes de la “función ejecutiva” (como la planificación) en alumnos entre cuarto de primaria y tercero de secundaria con y sin discapacidades de aprendizaje. Virginia Berninger, catedrática de Psicología Educativa de la Universidad de Washington y autora principal del estudio, explica que las pruebas de este y de otros trabajos indican que “la escritura manual –formar letras– hace que la mente intervenga y puede ayudar a los niños a prestar atención al lenguaje escrito”.

El año pasado, en un artículo publicado en el Journal of Early Childhood Literacy, Laura Dinehart, catedrática adjunta de Educación Infantil de la Universidad Internacional de Florida, analizaba varias posibles asociaciones entre la buena caligrafía y los resultados académicos: los niños con buena letra suelen tener mejores notas porque a los profesores les resulta más agradable leer sus trabajos. Los niños con dificultades para escribir pueden encontrarse con que consumen un exceso de atención en producir las letras, en detrimento del contenido.


Los niños con dificultades para escribir pueden encontrarse con que consumen un exceso de atención en producir las letras, en detrimento del contenido

Pero, ¿de verdad podemos estimular el cerebro de los niños ayudándolos a formar letras con la mano? Según Dinehart, en una población de niños con bajos ingresos, aquellos que tenían una buena motricidad fina relacionada con la escritura antes de los cinco años más adelante obtenían mejores resultados en el colegio. La autora pedía más investigación sobre la escritura manuscrita en los años preescolares y sobre las maneras de ayudar a los niños pequeños a desarrollar las capacidades que necesitan para “una tarea compleja” que exige la coordinación de distintos procesos cognitivos, motrices y neuromusculares.

“El mito de que la escritura manual no es más que una aptitud motriz es totalmente erróneo”, afirma Berninger. “En ella utilizamos partes motrices de nuestro cerebro, y también planificación y control motrices, pero hay una región cerebral crucial en la que coinciden la visión y el lenguaje. Es el giro fusiforme. En él, los estímulos visuales se convierten efectivamente en letras y palabras escritas”.

Letras y formas

La investigadora asegura que hay que ver las letras con el “ojo de la mente” para trazarlas en la página. Las imágenes cerebrales muestran que la activación de esta región es diferente en niños con dificultades para escribir a mano.

Los escáneres funcionales de cerebros de adultos han revelado una red cerebral característica que se activa cuando leen y que incluye áreas relacionadas con los procesos motrices. Eso ha hecho pensar a los científicos que el proceso cognitivo de la lectura puede estar conectado con el proceso motor de formación de las letras.

Karin James, catedrática de Ciencias Psicológicas y del Cerebro de la Universidad de Indiana, realizó escáneres cerebrales de niños que aún no sabían escribir en letra de molde. “Sus cerebros no distinguen las letras; reaccionan ante ellas igual que ante un triángulo”, observaba.

Una vez que se enseñaba a los niños a escribir, los patrones de activación cerebral en respuesta a las letras mostraban una actividad mayor de la red de la lectura, incluido el giro fusiforme, junto con el giro frontal inferior y las regiones parietales posteriores del cerebro que los adultos utilizan para procesar el lenguaje escrito, aunque los niños estaban todavía a un nivel muy inicial como escritores.

“Las letras que producen por sí mismos son muy caóticas y variables, y eso es algo verdaderamente bueno dado cómo aprenden los niños”, dice James. “Parece ser una de las grandes ventajas de escribir a mano”.

Los especialistas en escritura manual se han esforzado en responder a la pregunta de si la letra cursiva confiere aptitudes y beneficios especiales más allá de las ventajas que proporciona la letra de molde. Beringer cita un estudio de 2015 que indica que, si se empieza aproximadamente en cuarto de primaria, la capacidad de escribir en cursiva da ventaja a la hora de deletrear y redactar, quizá debido a que los trazos conectados ayudaban a los niños a conectar las letras formando palabras.

En los niños pequeños con un desarrollo normal parece que teclear las letras no genera la misma activación cerebral. Por supuesto, a medida que nos hacemos mayores, la mayoría de nosotros pasamos a escribir a máquina, aunque, igual que muchos de los que enseñan a alumnos universitarios, yo misma me he enfrentado al tema de los ordenadores portátiles en clase más porque me preocupa que la atención de los alumnos se distraiga que por fomentar la escritura manual. No obstante, según los estudios sobre la toma de apuntes, parece que “es menos probable que los estudiantes universitarios que escriben en un teclado recuerden los contenidos y sepan reproducirlos que si escriben a mano”, afirma Dinehart.

Según Berninger, la investigación indica que los niños necesitan una formación introductoria en letra de molde, a continuación dos años de aprendizaje y práctica con la letra cursiva que empezarían en tercero de primaria, y luego algo de atención sistemática a la mecanografía a ciegas.

Es muy probable que utilizar un teclado, y especialmente aprenderse las posiciones de las letras sin mirar las teclas, se beneficie de las fibras que se intercomunican en el cerebro, ya que, a diferencia de lo que ocurre con la escritura manual, los niños utilizan las dos manos para teclear. “Lo que defendemos es que se enseñe a los niños a ser escritores híbridos”, precisa Berninger. “Primero a escribir a mano, por la lectura, ya que la escritura manual facilita un mejor reconocimiento de las letras; luego, la letra cursiva para el deletreo y la redacción; a continuación, empezando en los últimos cursos de primaria, la mecanografía a ciegas”.

Como pediatra, creo que se trata de otro caso en el que deberíamos tener cuidado de que la fascinación del mundo digital no prive de experiencias importantes que pueden tener impactos reales en los cerebros en rápido desarrollo de los niños. Dominar la escritura manual, aunque sea con mala letra, es una manera de hacer tuyo el lenguaje escrito en sentido profundo.

“En conjunto, mi investigación se centra en cómo el aprender e interactuar con el mundo utilizando nuestras manos tiene efectos realmente importantes para nuestra cognición”, concluye James; “en que escribir a mano cambia la función cerebral y puede cambiar el desarrollo del cerebro”.

sábado, 16 de julio de 2016

Santander, la marinera

Con la festividad del Día del Carmen que mejor que recordar una de las canciones más tradicionales de la ciudad de Santander, vivienda de pescadores. Canción que todo cántabro lleva grabada en el alma.







"SANTANDER, LA MARINERA"

Paseando por tus calles, me encontré un son de habanera
quizás la perdió un soldado, que de Cuba regresó
Se me enredó en la memoria, me hizo un tiempo compañía,
y una racha de nordeste, y una racha de nordeste
a tus calles devolvió.

Santander la marinera, es la que más quiero yo,
la que tiene azul el alma y al viento su corazón.
La que crió a Sotileza, la del hablar cantarina
en el tendal ropa blanca y un jilguero en el balcón.

Me tienes a ti atrapado, en una red invisible
trincado al Barrio Pesquero y a San Martín de la Mar.
Siempre regreso a tu brisa, y a la luna en la bahía,
y por lejos que me encuentre, y por lejos que me encuentre
tu faro siento brillar.

Santander la marinera, es la que más quiero yo,
la que tiene azul el alma y al viento su corazón.
La que crió a Sotileza, la del hablar cantarina
en el tendal ropa blanca y un jilguero en el balcón.

Hay dinamita en tu entraña y el trajinar de los muelles,
viento sur enloquecido y una blusa azul de mar.
En Puertochico te espero, frente de Peña Cabarga,
ponte el pañuelo encarnado, ponte el pañuelo encarnado
y vamos a pasear.

Santander la marinera, es la que más quiero yo,
la que tiene azul el alma y al viento su corazón.
La que crió a Sotileza, la del hablar cantarina
en el tendal ropa blanca y un jilguero en el balcón.

viernes, 15 de julio de 2016

Juegos de playa o piscina


Juegos en la playa


EN EL AGUA


1. ¡Una medusa!

Coge una pelota o un flotador y colócalo en el centro de la piscina –si estáis en el mar podéis formar un círculo y ponerla en el medio–. Los niños, siempre haciendo pie, forman un círculo alrededor de la “temida medusa” e irán estirándose y empujándose para que alguno de ellos la toque. El que lo haga, queda eliminado.

2. Los aguadores

Coloca un cubo de agua en cada extremo de la piscina y haz dos equipos con los niños. Da una esponja a cada uno. Por turnos, los niños tendrán que empapar la esponja, cruzar la piscina e ir llenando el cubo. Gana el equipo que más lo llene. También puedes usar cubos pequeños o botellas con agujeros en lugar de la esponja.

3, Flota, flota

Dos equipos se enfrentan, bien en la piscina bien en una zona determinada del mar. Cada equipo se sitúa en su mitad de campo y envía al opuesto a uno de sus jugadores con un flotador alrededor de la cintura. El equipo contrario tendrá que ir bateando y remando a su alrededor hasta conseguir devolverlo a su campo, siempre sin tocarlo. Gana el equipo que antes lo logre.

4. ¡A remar!

Definid con claridad una meta y dad una colchoneta a cada niño. A vuestra señal, los niños se suben a la colchoneta –tumbados es como más lograrán avanzar– y empiezan a remar con los brazos tan rápido como puedan para llegar a la meta. Gana el primero.

5. Cruzando el puente

Divide al niño en dos equipos. Todos menos uno de sus miembros se colocan con el agua hasta la cintura y las piernas abiertas. A la señal del organizador, el niño que liga cogerá aire y cruzará buceando por el medio de las piernas de sus compañeros. Cuando acabe, se coloca al final y empieza el siguiente jugador. Acaba el equipo que antes complete la secuencia.

CON ARENA


6. El castillo de sus sueños

Con unos cubos, palas y algún rastrillo podéis preparar el mejor castillo. Alisa el terreno, humedece ligeramente la arena para que aguante más, llena los cubos y dales la vuelta. Con un golpe de pala sobre la base, y quitando el cubo, tendréis la primera torre. Con más arena, ve construyendo las paredes que unen las torres. Con la pala y mucho cuidado, modela las almenas de las torres, los sillares de los muros, una puerta, el foso y sus puentes. No olvides dejar un pasadizo secreto bajo el castillo (cada uno que empiece a cavar por un lado hasta que vuestras manos se encuentren). Para decorarlo, mezcla una parte de arena y dos de agua, y deja que la mezcla resbale por tus dedos y caiga sobre tu castillo. También puedes dibujar con la pala algunos motivos en las paredes o adosar conchas.

7. Momias del antiguo Egipto

Cava varias bañeras poco profundas en la arena. Que cada niño se meta en una de ellas y cúbreles con arena hasta el cuello. Moja un poco la superficie y dales la salida para que se desentierren. Gana la primera momia capaz de escapar de su sarcófago.

8. El minigolf

Moja ligeramente un gran cuadrado de arena y moldea un pequeño circuito con suaves elevaciones de terreno y diez hoyos. Golpea una canica con tu dedo e intenta meterla en uno de los hoyos. Gana el que sea capaz de completar el circuito con menos golpes. Si lo prefieres, puedes optar por hacer agujeros en la arena y probar a encestar canicas o conchas que encontréis en la orilla.

9. La pluma

Forma un gran montón de arena mojada y clava una pluma o una pajita en la cima. Cada jugador, por turnos, irán cogiendo un puñado de tierra para formar su propio montón, con cuidado de que la pluma no se caiga. Si alguno la tira, queda eliminado. Al final del juego, gana el jugador que haya logrado hacer el montón más grande.

10. La caza de la concha

¿Qué niño será capaz de rescatar más conchas en menos tiempo? Cronométralos y da un premio al que reúna un tesoro mayor.